Nos ha llegado por correo este libro, coordinado por nuestro amigo, el biólogo salmantino Emilio Cervantes: Veintisiete libros y un prólogo abierto para una nueva biología (La Rioja, Ediciones Crimentales, 2008). Lo primero que me gustaría subrayar de este instructivo librito de 180 pp., es que es de edición de "bajo coste" (5 euros, más 2 de gastos de envío), y que está sujeto a una licencia Creative Commons. Ambas son condiciones que allanan la divulgación científica. Y una de las cosas que más me ha gustado del libro es su talante borgiano, porque, en el mismo espíritu de aquel bibliotecario ciego (!!), amigo de los catálogos y recensiones, éste de aquí se ocupa de comentar veintisiete libros relevantes para la nueva biología. Los libros siguen conservando, no ya tanto su prestigio, sino su valor en la formación de los científicos y pensadores.Este libro colectivo milita, como ya sabemos por el blog de Emilio Cervantes, en el lado de los impugnadores del paradigma neodarwinista dominante (ver la recensión de La estructura de la teoría evolucionista, 2002, de Stephen Jay Gould). La nueva biología es la que se sustenta en la experimentación, que ha de preceder siempre a la ideación de explicaciones. Por eso queda inpugnada, para Emilio y tantos otros científicos, la "tautología darwinista", que no explica nada porque se ideó sin sustentarse en una base experimental, más que en la simple observación.
Para no especialistas como nosotros, son importantes las recensiones de los libros clásicos de Thomas Kuhn, Michel Foucault (Les mots et les choses) y Karl Popper (Conjeturas y refutaciones). No hay que perder de vista la dimensión histórica, incluso "evolutiva", del saber científico. Digno de nota es la Introducción al estudio de la medicina experimental (1865), de Claude Bernard, que anticipó a Popper en la distinción entre ideas y teorías científicas. Y es muy justo destacar a los biólogos divulgadores en lengua española, Máximo Sandín (Pensando la evolución, pensando la vida, 2006), y Fernando Vallejo (La tautología darwinista y otros ensayos de biología, 1998).
Termino destacando un concepto básico para comprender de qué se ocupa la biología, la ciencia de la vida. Dice Emilio Cervantes: "El problema clave en evolución y en biología en general es que la vida no puede analizarse sólo en términos objetivos o experimentales. Más allá de lo experimental, que aspira a ser reproducible, la vida es inasible, sorprendente. Su riqueza escapa a nuestra aprehensión" (página 156). Confiamos estar en sintonía con esta visión. Por eso hemos comentado en nuestro otro blog, el Parvulario tomista, que tal vez la última explicación de lo que sea la vida resida en instancias metafísicas, que son instancias que se sustraen a la observación y experimentación.





